Sella tu sigilo… y otras curiosidades de la palabra ‘sello’

Sello… sello… seguro que por esta palabra lo que te viene a la cabeza es la pequeña “pegatina” que se ponía para enviar las cartas. ¡Ay,  las añejas cartas, dónde habrán quedado en la era del mail! Así que por eso este post. No en realidad es porque los sellos tienen una etimología muy curiosa. Y ojo al dato, los sellos no han pasado de moda (¿has mirado en Google el fenómeno de los sellos scrapbooking ?). Pues eso, que fácilmente vas a poder exhibir tus conocimientos sobre la palabra en cualquier conversación hipster moderna o de manualidades. 😉

¡Y vamos al palabro en sí! Su origen está en el latín, sigillum, que era un diminutivo de signum (marca, señal o insignia). Y está claro por qué se usaba pues en la época eran habituales las comunicaciones privadas sobre estrategia militar, por ejemplo… que eran muy dados a la batalla por entonces. 😉

Pues bien, como que todas esas cartas tenían que ser secretas aquí tenemos otra curiosidad de los sellos, porque sigillum era sinónimo también de sigilo. Todo lo que iba con sello tenía que ser preservado de la curiosidad ajena, guardado, preservado. Porque nadie tenía que saber quién firmaba el texto ni qué decía. Y aquí va la tercera anécdota del día. En época romana se hizo muy famosa una cerámica de color rojizo llamada sigillata. Aparte de por el color se la conocía porque en la base llevaba una firma (un sigillum) con la persona que la había fabricado. Aquí lo de sigillum se entendía como “cerámica firmada o sellada”.

¡Y una curiosidad de regalo! Si estás en Barcelona, ve al Barrio Gótico. Todo lo que son construcciones romanas o antiguas están hechas de piedras y a cada poco si te fijas verás que en las piedras hay unos símbolos. Pues bien, era el sello del fabricante de las piedras o el del artista que había tallado una escultura. Ahí es nada. Así que ya ves que lo de firmar y poner tu marca lleva mucho tiempo haciéndose y hoy día puedes hacerlo con los sellos scrapbooking sellosgoma por ejemplo. Eso o ponerte a tallar tu propia escultura. 😉

 

Y sólo nos queda invitarte a la siguiente entrada. ¡No dejes de compartir las curiosidades de este post en tus redes sociales!

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