“En martes ni te cases ni te embarques”

Nueva aventura lingüística. Hablamos hoy de bodas. Y está claro que estos eventos son la crème de la crème de la exquisitez, con sus vestidos y sus tocados de novia y la atmósfera tan especial que se crea. Seguro que has ido a más de una boda… pero ¿sabes por qué dicen eso de que “en martes ni te cases ni te embarques”?

Pues el Instituto Cervantes tiene la solución. En este caso no nos podréis decir que no os damos la respuesta más certera. Aquí va. Lo que tienen de malo los martes es que son el día de la semana que se consagraba al dios Marte, dios de la guerra en la mitología romana. Y por eso se consideraba que daba mala suerte empezar nada importante ese día.

 

Pero esta interpretación del martes como día de mal agüero también se daba entre otras culturas. Los egipcios y los turcos, por haber tenido derrotas militares importantes en martes, preferían dejar las contiendas para cualquier otro día.
Esta interpretación se ha fijado en la cultura popular y ha llegado hasta nuestros días, siendo de uso muy común. De hecho incluso con el tiempo han nacido expresiones en el mismo sentido de la que te comentamos. Seguro que has oído frases del estilo “Para un hombre desgraciado, todos los días son martes” o “En todas partes tiene cada semana su martes”. Ahora ya sabes por qué los supersticiosos prefieren casarse en cualquier otro día que no sea el segundo de la semana.  

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