El baile de San Vito

El baile de San Vito o como estar en continuo movimiento desde la Edad Media Si eres una persona inquieta, que te mueves sin cesar, que nunca encuentras tu sitio seguro que en algún momento de tu vida te han dicho que tienes “el baile de San Vito”.

Pero ¿de dónde proviene esta famosa frase? Los orígenes del dicho se encuentran enmarcados en la Edad Media y hacen referencia a las personas que sufrían la corea de Sydenham, una enfermedad del sistema nervioso, que provocaba convulsiones y movimientos involuntarios, además de irritabilidad o inestabilidad emocional.

En aquella época, estas personas eran consideradas unas parias, ya que el trastorno no se percibía como una enfermedad. Gritos, gestos desesperados, contorsiones, saltos eran las manifestaciones más comunes de los pobres hombres y mujeres dominados por una afección desconocida. La opinión general era que estas personas estaban poseídas y en lo peor de los casos podían acabar en la hoguera. Para intentar aliviarles el sufrimiento, las familias invocaban a San Vito, santo que murió mártir en el año 303, con apenas 7 de años, por no renunciar a su fe.

“El baile de San Vito” también está asociado a otro hecho histórico, ocurrido en Estrasburgo, en el siglo XVI. Una mujer estuvo bailando sin pausa durante seis días por las calles de la ciudad, acompañada de decenas de personas. En un mes, el fervor del baile se convirtió en una epidemia, que se cobró la vida de hasta 15 personas al día, que bailaban hasta morirse.

Algunos historiadores cuentan que el origen de este baile convulsivo era un invento de las mujeres para escaquearse de sus maridos y conseguir así que las dejaran en paz, aludiendo que gozaban de poderes sobrenaturales. En la opinión de otros, se trataba de una histeria colectiva provocada por las creencias, los temores, la pobreza, el hambre y los padecimientos desconocidos en aquella época.

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